Recuerdo que a principios del 2018 al decidir llevar una dieta basada en plantas, uno de los grandes retos fue mantenerme activo en la cocina. Usualmente era quién preparaba las hamburguesas, el pavo, pierna de cerdo, o simplemente, la carne.

Al poco tiempo empecé a buscar sustitutos a la carne, haciendo mezclas con berenjena, hongos, calabazas, jack fruit, entre otros. En realidad no lograba obtener un buen sabor, como tampoco apariencia jejejejeje.

Mas adelante fue que entendí que la idea no es buscar sustitutos, sino adoptar una nueva forma de alimentarme. Dejé de esperar sabores, aromas y texturas, enfocándome en los beneficios de las plantas. Recordando que la razón por la cual decidí dejar de consumir productos de origen animal, fue por un tema energético.

Reinventarme es uno de los procesos que más disfruto, no solo por crear nuevas conexiones neuronales, sino que además transformo paradigmas. Esa transformación la adopto como un hábito, que luego me es útil en el crecimiento personal.

Así es como llegué a la suculenta pizza en masa de tortilla, cubierta con pasta de tomate y queso mozzarella, para luego adornarla con pimentones verdes y champiñones blancos. Para mi suerte, Yosmy me hace el trabajo aún más simple, ya que ella se encarga de mantener el inventario orgánico, vegano y libre de gluten, permitiéndome emplear menos 30min en la preparación de la cena.

Es cierto que una pasta de tomate hecha en casa sea más sana que la comprada, pero la sorpresa de la noche fue mostrarle a los niños que podemos tener Pizza Night con todo hecho en casa. Es bonito educar con el ejemplo, mostrando nuevas alternativas, viviendo mi transformación. Estos son el tipo de acciones que convierten al HomeSchooling un estilo de vida.